¿Sabéis una cosa? Disponer de un rincón de lectura en casa siempre me ha parecido un lujo. Y no porque sea caro tenerlo (al fin y al cabo, con un par de metros cuadrados, buena luz y un sillón cómodo es bastante), sino porque un rincón dedicado exclusivamente a disfrutar de la lectura implica disponer de tiempo para ello. Y eso sí que es un verdadero lujo...
Pero como me consta que muchas de las personas que siguen este humilde blog son de buen leer -¡qué gente tan rica!-, aquí van algunas propuestas de rincones de lectura que me voy encontrando por la web.
Dentro de la habitación. El lujo por excelencia. Ese butacón con reposapiés a juego y esa pequeña mesa redonda blanca ¿de cristal? parecen de lo más confortables. Un rincón tranquilo y elegante para evadirse entre las páginas de un buen libro.
Una versión à deux, para quienes no se separan ni a la hora de leer. Ese reposapiés hace también la función de mesa de centro. Es toda una invitación a echar una siesta.... ¡Y qué luz natural!
Butacones en materiales naturales como fibras de bananero, ratán o mimbre trenzados... Con unos buenos cojines de colores vivos resultan imprescindibles en cualquier terraza o ambiente veraniego. ¿Y por qué no también aquí?
Dos propuestas de la interiorista canadiense Jennifer Worts

Mi favorita. Como buena enamorada de los espacios que respiran diseño escandinavo de mediados del siglo pasado, sólo puedo quitarme el sombrero ante este sillón "Egg" (
huevo) del danés Arne Jacobsen. Por cierto, no os perdáis
esta otra entrada, hablando de su 50 aniversario.

Otra propuesta que rezuma diseño nórdico. Esta vez con reposapiés. ¿Y ese jardín que se entrevé tras las cortinas?
Sin duda, la propuesta más elegante aunque un poco atrevida: sillón tostado, reposapiés azul grisáceo. Tiene pinta de ser cómodo, cóooomoooodoooo!
Foto de Robyn Karp Interiors

Aunque personalmente está en las antípodas de mi gusto en decoración (alfombra con dibujos minúsculos, flecos en el sofá, tapizado de color indefinido, cojines
incoloros...), creo que tiene su puntito. Se ve que es
una casa de verdad y que la lectura forma parte intrínseca de ese desgastado sofá.

Y sí, para terminar,
el sueño de todos y cada uno de nosotros. Sinceramente, creo que aquí yo no leería ni una sola línea.
Me pasaría el día mirando al mar. Soñé...Foto de Adrien Briscoe via Sarah Kaye
Y este es sólo el principio. Cada vez que encuentre alguna foto que me inspire, os la iré subiendo.