miércoles, 8 de abril de 2009

Maniquí con pan de plata [] A silver coated mannequin


Hace tiempo que no incluyo un hazlo-tú-mismo de mi cosecha, así que aquí os quería mostrar, paso a paso, cómo me las arreglé para dar el efecto metálico plateado a este maniquí que me encontré en una tienda de segunda mano por muy poco dinero...

Está, como véis, en el hueco de la escalera, donde no molesta nada pero se ve desde muchos sitios y lo voy vistiendo según los días: a veces con collares, a veces con un vestido que me gusta especialmente, con un pañuelo. Ahora lo que me apetece es hacerle un vestido de seda para que luzca de verdad (y con volantes a modo de polisón como el de la foto inferior), así que tendré que aprender a coser... Si quieres ver más maniquies, seguid este link



I'm showing here how I managed to transform an old fashioned mannequin into something more fashionable by using a silver coat. Sorry about not translating the whole process but, again, it's much too difficult for me to find the right vocabulary and expressions. Sorry for that, but maybe you can try with the Google translator on the right sidebar?? ;). The mannequin on top is the one I have at home and below you can see the way I want to dress it. Want to see more mannequins? Click here.



Empezamos:

1. Lo primero, lógicamente, es haceros con un maniquí de pie. Si es de madera, mejor. Nuevos los encontraréis en cualquier tienda de suministros para comercios, y usados en webs como Segundamano, Ebay o en tiendas de segunda mano. Es sólo cuestión de buscar con paciencia...

2. Limpiamos bien de polvo y manchas la superficie con un paño humedecido en disolvente para quitar cualquier rastro de grasa que impida que se adhiera la imprimación.



3. Echamos una capa de imprimación multiusos (podéis echar un vistazo aquí para copiar algunos trucos) bien extendida con una brocha. Mejor si es negra, pero también vale blanca. No importa que queden brochazos, aunque conviene que no queden lugares sin pintar. Si vais a poner pan de oro, entonces hay que poner una base de color Rojo inglés.



4. Dejamos secar 24 horas (si tenéis prisa, consultad las instrucciones del fabricante en el envase)




5. Echamos una capa de barniz mixtión muy, muy bien extendido. No repasaremos demasiado y, muy importante, nos aseguraremos de que no quede ningún trozo sin barnizar, porque sino, el pan de plata no se pegará.

6. Dejamos secar 1 hora, ni más ni menos.





7. El barniz estará "mordente", lo ideal para ir colocando con muchísimo cuidado las hojas de pan de plata. Las manos deberán estar bien limpias y secas, para evitar que se nos peguen las hojas. Las colocamos de una a una, como haciendo un puzle. Podemos ir recortando las hojas para adaptarnos a los huecos vacíos y no tiramos ningún trozo hasta rematar. No importa que se rompan o se arruguen. Con los dedos iremos extendiendo bien hasta que la superficie quede lisa.




8. Dejamos secar otras 24 horas.



9. Con un pincel o brocha bien secos, retiramos suavemente todos los restos de pan de plata (serán muchos, creedme), hasta que la superficie quede lisa y sin sobrantes de plata por ahí sueltos. Cuidado aquí, porque es muy fácil rayar el pan de plata sin querer, ya que sin barnizar es muy delicado todavía.



10. Con una brocha, extendemos una capa de goma laca. Es importante no repasar una y otra vez, porque se "velará" y quedará blanquecino. El problema de la goma laca es que es completamente transparente y hay que poner mucha atención para saber dónde se ha dado ya. Despacito y buena letra, ya sabeis.

Aquí finalizaría el proceso con un acabado pulido plateado muy vivo. Si preferís darle un aspecto parecido al acero (el de las fotos), habrá que dar un paso más.

11. Echamos en una tapa o cuenco (yo suelo usar las tapas de los botes de cristal) un poco de óleo de color Sombra Natural (cualquier marca vale) con un chorrito muy pequeño de aguarrás (esencia de trementina). Lo mezclamos bien con la brocha y la extendemos por todo el maniquí.

12. A continuación cogemos papel de cocina (o un trapo) y vamos frotando suavemente en círculos por encima de lo pintado para retirar la mayor parte de la pintura, dejando sólo una ligera capa que da ese ligero tono dorado que se asemeja más al acero.

¿Ya estáis haciendo hueco en casa?



Y como internet es una fuente inagotable de conocimiento, y tengo lectoras muy aplicadas con amplios conocimientos y blogs muy interesantes ;), me han dado la pista sobre este vídeo en el que se ve con detalle el proceso de decoración con pan de oro (ojo, que como veréis el color de fondo es rojo y además dan un par de pasos que yo no hago). Pero lo esencial es lo mismo. Disfrutadlo.

3 comentarios:

três dijo...

pero no lo dudes... ¡Ya tengo el sitio!

¡Cómo me ha gustado este DIY, muchísimas gracias!

YO ando como loca detrás de un maniquí así, tengo uno localizado y pese a que no es tan bonito como el tuyo, creo que si lo consigo por un buen precio, me haré con él..

Muchas gracias de nuevo por este paso a paso.

un besazo!
Maca =)

Chus, Pilar y Cristiane dijo...

Leticia, muchas gracias por tu reseña, estamos a tu disposición para lo que necesites.
Felicidades por este tutorial está genial.
Un besito muy fuerte.
Chus

Mejo dijo...

BOnita entrada Leticia... Me has dado una muy buena idea para poner guapa a Ofelia ahora que se ha hecho la dueña y señora de "Menos es Más"

Un besito y feliz S.Santa ;)