Pues eso, Baccarat. O de cómo crear maravillas de cristal con acento francés. Y yo que me derrito ante una araña de cristal, ya os podéis imaginar cómo me he quedado al ver esta impresionante lámpara negra. (Ah, y ya puestos, la sonrisa que se me ha escapado al ver las sillas...) Gracias a Laura por ponerme sobre la pista de este espacio: La Cristal Room Baccarat de Paris. [] Well, that's it: Baccarat and more precisely the Cristal Room Baccarat at Paris. I'm in love with the black chandelier and the chairs just made me smile...
Foto [] Photo: Baccarat
Venga, va, y como extra, una de Baccara. [] And as a bonus, one Baccara for you...
3 comentarios:
Yo también soy la tonta de las lámparas de araña!!
Y de Baccarat tengo una cristalería casi completa de hace unos 30-40 años que compré en un sitio de segunda mano... ¡es mi tesoro!
Un besazo guapa, que sepas que en unos días me subo a Oviedo, ojalá pueda conocer Gijón!
Ana B.
¡Me encanta! Esas sillas me recuerdan a la pareja que tenías en el bazar (doradas con asiento tapizado con dibujos de chinas) Los respaldos son prácticamente iguales, ¿no? Las de tu bazar eran mucho más bonitas ;)
Muy bonita, pero también muy negra; excesivamente negra para mi gusto.
Un abrazo, Leticia.
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