Tras el éxito de este post en el que explico cómo pintar una silla con chalk paint (ya sabes, las archiconocidas pinturas a la tiza) en 6 pasos, se me ha ocurrido que quizá no sea mala idea ir compartiendo desde el aquí el proceso de restauración o actualización de piezas con esas y otras pinturas y algunos otros trabajos de los que hago de forma habitual en el taller, como es el caso de los espejos de madera a los que me gusta darles un nuevo aire a base de color. En este caso se trata de un precioso espejo redondo con detalles de madera tallada a mano que tenía un color que no me gustaba nada y quería darle un aire desgastado a los bordes, así que decidí actualizarlo con pinturas a la tiza de color gris claro. Lo que no te creerás es que, con un poco de maña y ayudada por un secador de pelo, este proceso lleva poco más de una hora, desde su necesitomimosurgentes a miraquébienluzco. Un diy perfecto si tienes poco tiempo y un espejo a mano ¿Te apetece ver el paso a paso? · An easy and fast diy to give a new look to any old mirror you have at home. You’ll only need a bit more than one hour and follow the steps…

Como siempre, lo primero, los ingredientes. Necesitarás lo siguiente. Te he dejado varios enlaces para que puedas comprar lo que necesites:

  1. Brocha o paletina para pintar. Si vas a barnizar, otra para barnizar (puedes usar la misma, aunque yo prefiero usar dos distintas). También puedes ayudarte de un rodillo de lacar para que quede más liso. Yo en este caso no lo he usado.
  2. Lija de 100 gr. para alisar barniz y desgastar
  3. Lija de 150 a 240 gr para alisar pintura en zonas lisas
  4. Disolvente
  5. Pintura a la tiza del color que quieras. Si no vas a desgastar los bordes, puedes usar una imprimación y pinturas de cualquier tipo, aunque no se adhieran solas, ya que para eso está la imprimación, que funciona igual que la pintura a la tiza
  6. Cera incolora o barniz al agua para el acabado.
  7. Secador de pelo

1. Lijar ligeramente. Habrás oído mil veces que la gran ventaja de las pinturas a la tiza es que no es necesario lijar previamente y aunque es cierto (se adhieren en superficies muy poco porosas), a mí siempre me gusta ayudarme de una pasada de lija superficial para que agarre mejor y, sobre todo, para igualar barnices o posibles faltas.

2. Con un trapo viejo o un poco de papel de cocina empapado en disolvente, limpiamos la superficie. El objetivo no es que quede reluciente, sino quitar cualquier resto de grasa o suciedad. Ojo, si hay barnices y hacemos mucha presión o nos entretenemos demasiado, podemos disolverlos y que quede la marca. Si ocurre, lo puedes arreglar alisando con lija. Y por supuesto, ponte guantes. Entre agarrar la cámara con la mano izquierda, enfocar y disparar no me di cuenta que no los llevaba puestos :).

Deberá quedar algo parecido a esto. Como ves hay zonas más mate y otras más brillantes, donde queda más barniz. No pasa nada.


Preparamos la pintura. Bueno, no hay gran cosa que preparar. Si el color que compras es el que quieres, pinta directamente. A mí me gusta mezclar con blanco para aclarar tonos oscuros (piensa que el barniz o la cera oscurecerán algo el color al final) o incluso crear mis propios colores. He mezclado pinturas de tiza de distintas marcas sin ningún problema e incluso he llegado a echar un poco de pintura acrílica (ya sé que no es recomendable), y ha funcionado a la perfección. Mi experiencia. En todo caso, nada mejor que probar para comprobar si funciona. Ah, y por supuesto puedes rebajarlas con agua si lo prefieres para trabajar mejor, ya que la brocha se deslizará mejor y no quedarán brochazos. Recuerda que también puedes ayudarte de un rodillo de lacar. A más agua, más manos de pintura, eso sí :)

No te preocupes si tras la primera capa no queda uniforme o si incluso queda hecho una chapuza. Todo el mundo tranquilo ;). En la segunda capa el cambio es sustancial…

Y si, como en este caso, te sientes más cómod@ con una tercera capa, puedes poner todas las que quieras. Como si pones 10…

¿El truco para trabajar rápido? Ayudarte por un secador de pelo. Si lo usas después de cada capa, en dos minutos puedes dejar la superficie ya lista para la siguiente capa. ¿Cómo sé que esta seco? Si está mate, está seco. Este tipo de pinturas secan volando :). Y si ves que te quedan brochazos, siempre puedes lijar entre capas (suavecito, que no queremos rayar la pintura)

Toca desgastar los bordes. A mí me gusta alisar también la pintura en las zonas lisas y desgastar aquellas zonas que, por el uso, se desgastarían de forma normal… aunque, bueno, en un espejo poco desgaste habría. En un mueble, las zonas más expuestas; aquí, yo desgasto las aristas y zonas más sobresalientes. Si lo quieres muy envejecido o desgastado, métele mucha caña. No hay más truco.

Toca darle el acabado. Aquí tienes dos opciones: cera incolora o barniz incoloro al agua (tienes enlaces para comprarlos al principio del post). Si te decantas por la primera, nada mejor que un trapo de algodón que no suelte pelo. Extiendes la cera, de manera que todo quede bien cubierto, dejas un rato y luego sacas brillo con otro trapo limpio o, truco infalible, con unas medias viejas de lycra :). Si echas barniz, es posible que necesites rebajarlo un poco con agua para que se extienda bien y no queden brochazos. También puedes ayudarte de un rodillo de lacar. Por supuesto puedes darle brillos metálicos con ceras especiales o usar ceras de otros colores para darle efectos. Depende de lo que quieras. Yo aquí usé barniz incoloro.

Y bueno, aquí está el resultado final. Espero haberte animado a actualizar ese espejo que no acaba de convencerte :)

Recuerda que aquí encontrarás un tutorial para tratar la carcoma y aquí cómo darle un acabado dorado a un espejo o un mueble.

Ah, y si no te apetece nada ponerte manos a la obra ahora mismo, si no tienes un espejo tan bonito o simplemente te has enamorado de este, que sepas que lo tienes a la venta en nuestra tienda :)
 
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