Esa sensación cuando recibes la llaves de tu nueva casa de mano del constructor o de la inmobiliaria, entras en la cocina y lo que te encuentras parece más el catálogo de una fábrica de muebles de cocina (cuando hay suerte) o un espacio con una falta general de calidez, personalidad y, en muchos casos, con unos muebles y suelos que no acaban de convencerte en la aplastante mayoría de casos. Eso fue lo que les pasó a esta pareja formada por la gurú de la alimentación saludable Erin Ireland y a su marido en su piso de Vancouver de 160m2 con techos de casi 4 metros de altura (entiendo que es un duplex con salón a doble altura). Ambos querían decorar su casa con materiales naturales y piezas de artesanos o pequeñas fábricas locales, así que se pusieron manos a la obra, arrancaron la parte superior de los armarios de cocina, encargaron dos enormes estanterías de hierro para colocar en dos paredes enfrentadas en la cocina (al parecer obra del tío de Erin), añadieron también una balda de hierro sobre los fogones (un detalle que cambia completamente esa zona) y, con la ayuda de un especialista, retiraron el suelo de madera, dejaron a la vista el cemento original y lo pulieron respetando todas las imperfecciones para darle ese carácter único. El resultado es un espacio acogedor, personal, un lugar en el que apetece cocinar y, lo más importante, simplemente estar… · There’s so much to say about this lovely kitchen and about this 1250 sqf home in Vancouver owned by Erin Ireland and her husband, that I invite you right now to see the original post in Design Sponge via the link you’ll find at the end of the post.

Como ves, la cocina incluye una zona de trabajo en la que no falta un “frigorífico para brotes” (creo que lo he entendido bien :))

Y aquí podemos ver mejor dos de las joyas de este espacio: la mesa de centro hecha con un único bloque de madera por el artista Brent Comber, que utilizó madera de ese mismo árbol para hacer los cuatro taburetes de la mesa de comedor. Creo que es importante tener en cuenta que no hubo que talar ningún árbol, ya que es un árbol que se había caído. Y por último querría descartar esa preciosa mesa, hecha con una pieza de mármol blanco con los bordes sin pulir y una estructura sólida de hierro. Cómo me gustaría tener algún día una mesa de estudio exactamente igual que esta.

Y de bonus, dos fotografías del dormitorio, que muestran cómo se ha mantenido esa decoración sencilla y de aires naturales y bohemios en toda la casa

Fotos · Photos: Janis Nicolay via Design Sponge