¿Tenéis prevista una próxima escapada a Holanda? Si es así, no puedo más que recomendaros este Bed and Breakfast, que para mí es la CASA DEL COLOR aunque sus propietarios la hayan bautizado como bed of flowers (cama de flores). El caso es que, aunque con demasiados tapizados florales para mi gusto, esta gran casa me resulta tremendamente acogedora, como una especie de oasis luminoso y lleno de vida. Sin duda, la sabia selección de los colores para cada pieza y su impecable combinación sobre un lienzo blanco (techos, paredes, suelos claros), son el mejor antídoto para la tristeza que provocan los cielos grises y plomizos tan habituales por esas tierras, le plat pays qui est le mien, de mi adorado Jacques Brel.

