No estoy nada segura que sea cómoda. Tiene pinta de picar un poco, y leyendo su nombre «prickly chair», o sea, «silla que pincha» ya uno se hace a la idea de que confortable, lo que se dice confortable. Y desde luego parece bastante inestable, pero ¿no es genial?. Es un diseño de Valentina González Wohlers
Fotos Woh&Co


