
No me digáis que no apetece hacer las maletas, tomar el primer avión para Göteborg y quedarse a vivir en esta casa para siempre. Hasta la escalera del este edificio del s. XVIII parece la de un palacio. ¿Por qué será que en estas fotos de inmobiliarias suecas los cielos siempre son sospechosamente azules y las nubes sospechosamente parecidas?. Si te gusta este tipo de lámparas de techo con espigas, te invito a hacer clic aquí. Visto en Alvhem



