Lo reconozco. Me vuelven loca estas cocinas que huyen de la frialdad y el minimalismo -poco minimalista soy yo, la verdad- y se convierten en espacios cálidos y acogedores que invitan a pasar en ella horas y más horas. Una lámpara de araña con sus cristales, cuanto más antigua, mejor, unas sillas desparejadas con cojines, una pared empapelada, colores, un espejo recuperado o una preciosa lámpara de Manises de color rosa. Esta cocina es un proyecto del equipo de interioristas de Living Pink. Y sí, la lámpara Manises es una pieza vintage del Bazar Vintage & Chic

