Si seguís el Facebook o Instagram, seguro que ya sabéis que arrastro un trancazo antológico desde hace días, yo, que presumo de no pillar nunca ni un resfriado. Se ve que este año los zumos de naranja no han sido suficientes para frenar el virus o que ya estaba bien de presumir. Después de casi 4 días de arrastrar dolor de cabeza, mucosidades varias y una garganta que echa fuego, hoy, en un arranque muy español de «si no puedes con ellos, únete a ellos», dejamos un primaveral y soleado Gijón tras de nosotros y nos fuimos a pasear mis virus a la estación de esquí de Fuentes de Invierno, nevando y con bastante frío, armados con un trineo y ganas de pasarlo bien un rato. Nuestro segundo contacto con la nieve este invierno y seguro que no el último, porque de este año no pasa que varios en mi casa aprendan a esquiar sí o sí!!




