Guau. Vaya día el de ayer. A saco con Pinterest. Una revolución total de ideas, una cabeza a punto de estallar de tantas posibilidades. Y lo más importante: muy sencillo de usar.
Y es que, veréis, en estos 4 años casi ya que llevo con el blog, son miles las fotos que llevo publicadas (según mi contador, esta es la entrada nº 1787 de Vintage & Chic), muchas mías, muchísimas, las más, fotos tomadas prestadas de otros blogs, fotógrafos o webs del mundo entero. Para mí es vital nombrar no sólo al fotógrafo que hizo clic en el disparador -información casi nunca disponible, por desgracia-, sino aquél espacio virtual que las puso a mi alcance. Qué menos que mencionar y linkear al blog o web donde me las encontré, como mínimo gesto de agradecimiento y cortesía por su tiempo y dedicación y en el caso del fotógrafo, por su trabajo. Casi nada, vaya.
Pero además del blog, me apetecía juntar las fotos en algún sitio y llevo años dando tumbos de una herramienta a otra.
Primero el Flickr. Vale, genial. Que conste que lo intenté, pero resultó complicadísima de usar para una mente plana como la mía. Luego intenté Tumblr, pero tampoco era lo que buscaba
Iré poco a poco subiendo fotos, pero creo que ya puedo invitaros a conocer varias galerías o «boards» que he empezado a crear: la de las gotas de cristal, la de los detalles de muebles, la de los espejos o a de los pomos.
Estoy en-tu-sias-ma-da.




