Una casa pensada a escala de los más pequeños
Hace demasiado tiempo que no me acerco al país vasco francés, pero en unos días iré hasta Zarauz a llevarle unos muebles a una clienta de mi tienda*, así que es la excusa perfecta para acercarme a Biarritz, una pequeña ciudad con un encanto muy especial, con su mezcla aristocrática y rural, su «cantábrico al revés» -una sensación extraña si, como yo, estás acostumbrado a que las playas cantábricas miren al norte-, sus tiendas con encanto y su concurrido paseo marítimo. Hoy volvemos virtualmente hasta allí, después que la pasada semana te enseñara esta preciosa casa de vacaciones, para descubrir un piso acogedor de 150m2 y aires nórdicos, llenos de materiales naturales y piezas recuperadas, pensado para el disfrute de los más pequeños de la casa.
Julien Fernandez. via VT Wonen











