
Esta semana os quiero invitar a descubrir conmigo negocios bonitos, de esos que arrancan exclamaciones y aplausos y apetecen copiar, detalle a detalle, en nuestra propia casa. Hoy nos vamos a Londres, a la zona de Parsons Green, a conocer Hally’s, un café con mucho encanto, con sus paredes de ladrillo blanco, sus mesas de madera e hierro, las sillas Thonet de madera natural pintadas parcialmente con colores pastel y sus taburetes amarillos. Todo me recuerda al norte, a Escandinavia y sin embargo sus propietarios nos cuentan que la inspiración para abrirlo surgió tras un viaje en coche por California, en el que se enamoraron de la cocina, del sol y el espíritu de ese trozo de tierra bañado por el Pacífico.
