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Quién fue Arne Jacobsen: el genio escandinavo detrás de la Cylinda-Line de Stelton
Hay diseñadores que se quedan en la arquitectura y otros que no pueden evitar meter mano hasta en un juego de café -más adelante entenderás que Cylinda Line tiene mucho que ver con eso-. Arne Jacobsen (Copenhague, 1902–1971) fue de los segundos, una de esas mentes brillantes y polifacéticas, hombre de gafas de pasta y pipa en mano, y tanta curiosidad y capacidad de trabajo ha hecho que su nombre aparezca tanto en manuales de arquitectura como en las vitrinas de coleccionistas y amantes del diseño escandinavo de mediados del siglo XX.

Del andamio a la Real Academia
Antes de ser arquitecto, Jacobsen fue albañil. Se formó en un oficio manual antes de entrar en la Real Academia de Bellas Artes de Copenhague, de la que salió titulado en 1927. Esa mezcla de oficio y disciplina académica se nota en toda su obra: edificios como el St. Catherine’s College de Oxford, el Hotel SAS de Copenhague o la sede del Banco Nacional de Dinamarca, donde no se limitó a levantar el edificio, sino que diseñó también el mobiliario, los textiles y hasta la vajilla de su interior. De ahí nacieron piezas hoy convertidas en iconos, como la archiconocida y copiada silla Ant (1951) o la silla número 7 (1955), de la que se han vendido más de cinco millones de unidades. Confieso que en mi primera casa fueron las sillas de la cocina en varios colores distintos.
4 imprescindibles de Arne Jacobsen (hay muchos más)
Antes de ir al detalle de la serie Cylinda, déjame que comparta contigo 4 de sus diseños icónicos que estás cansado de ver en su versión original y mil reproducciones e inspiraciones. Hay muchos más, pero así entramos en materia.
1. Silla Hormiga (Ant Chair, 1952)

Diseñada para las cafeterías de la farmacéutica danesa Novo Nordisk, se lanzó oficialmente en octubre de 1952 con un pedido inicial de 300 unidades, patas de plástico y un asiento de una sola lámina de madera contrachapada. Curiosamente, su forma icónica de tres patas —hoy su rasgo más reconocible— no era una decisión estética, sino funcional: Jacobsen quería que los pies del usuario no chocaran contra las patas al sentarse. No fue hasta 1971 cuando se añadió una cuarta pata a la versión estándar. Hoy se la considera la silla de tres patas más reconocible del mundo.
Egg Chair (Silla Huevo, 1958)

En la foto la ves en primer plano, en una habitación de este imponente hotel en Copenhagen para cuyo lobby fue diseñada, el SAS Royal Hotel. La foto es del propio diseñador. La silla es fruto de una técnica que Jacobsen fue el primero en emplear: en lugar de un armazón de madera o metal, esculpió la forma en espuma dura, como si fuera un escultor trabajando con arcilla, al parecer en el taller de su propia casa en Klampenborg. Los 50 ejemplares originales pesaban poco más de 7 kg, tan ligeros que el personal del hotel podía moverlos con facilidad por el edificio. En su presentación, el periódico danés Politiken la describió como todo un acontecimiento: «casi como un desfile de moda, con focos, fotógrafos y invitados VIP». Hoy, la habitación 606 del hotel (ahora Radisson Collection Royal) se conserva tal cual la diseñó Jacobsen originalmente. Si vuelvo a Copenhagen esta vez no pienso quedarme en la puerta :)
Lámpara AJ (1957, Louis Poulsen)

Creada también para el SAS Royal Hotel, formaba parte del proyecto de diseño íntegro que Jacobsen concibió para el edificio: no se limitó a diseñar el hotel, sino literalmente todo lo que había dentro, desde los pomos de las puertas hasta la iluminación. La familia de lámparas AJ en sus distintas versiones de mesa, pie, pared o apliques inundó de esa luz tan característica —cálida, dirigida hacia abajo gracias a su pantalla pintada de blanco por dentro— todos los rincones del hotel cuando abrió sus puertas en la década de 1960. Es quizá la pieza de iluminación más reconocible de Jacobsen.
4. Cubertería AJ (1957, hoy Georg Jensen)

Sinceramente, desconocía esta cubertería y me he quedado boquiabierta. Presentada en la Trienal de Milán de 1957, generó mucha polémica en su momento por su radical minimalismo en acero inoxidable, un material inusual para cubertería en plena era de la plata. Once años más tarde, en 1968, Stanley Kubrick la eligió personalmente para vestir la mesa de los astronautas a bordo de la nave Discovery One en 2001: Una odisea del espacio. Su aspecto ya «futurista» en 1957 encajaba perfectamente en una película ambientada en el espacio. Hoy la fabrica la firma Georg Jensen y sigue cumpliendo años en forma.
Cómo nació la Cylinda-Line. Una anécdota familiar.

Una vez «presentado» Arne Jacobsen, toca hablarte de la línea Cylinda. La colaboración de Jacobsen con Stelton nació de una cena familiar, en la primavera de 1964, en casa del propio Jacobsen. Su comensal esa noche era Peter Holmblad, hijastro de Jacobsen y por entonces propietario de Stelton. Holmblad llevaba tiempo detrás de que su padrastro diseñara una colección completa para la marca, pero Jacobsen andaba muy ocupado terminando el St. Catherine’s College de Oxford y no había manera de engancharlo.
Holmblad recurrió entonces a una pequeña trampa: le enseñó sus propios bocetos para la colección, deliberadamente torpes, sabiendo que Jacobsen, que no soportaba un mal diseño, no podría resistirse a corregirlos. Y así fue: en cuanto los vio, Jacobsen cogió una servilleta de papel de la mesa y empezó a dibujar lo que acabaría convirtiéndose en la tetera de la Cylinda-Line. Aquí lo tienes.

De ese boceto improvisado a la producción real pasaron tres años de desarrollo. Fabricar en serie unas formas tan limpias en acero inoxidable resultó mucho más complicado de lo que parecía. La colección se lanzó finalmente en 1967. Ese mismo año, la Cylinda-Line recibió el ID Prize de la Sociedad Danesa de Diseño Industrial, y al año siguiente el International Design Award del Instituto Americano de Diseñadores de Interiores. Lo que viene siendo un GRAN DISEÑO.
Lo interesante de la Cylinda-Line es que su estética industrial, con sus formas geométricas, superficies limpias, ausencia total de ornamento, conecta con las ideas que por entonces circulaban en la escuela alemana de la Bauhaus.
Al final la serie Cylinda llegó a formar una gran colección de 15 piezas de líneas cilíndricas pensada como alternativa moderna y funcional a la cubertería y vajilla de plata tradicional que sigue viéndose contemporánea casi 60 años después de su creación. Y aunque en su mayoría siguen siendo editadas y vendidas en todo el mundo hay piezas que ya no están disponibles en el catálogo de Stelton.

En la tienda tenemos precisamente uno de esos diseños descatalogados: la cubitera o champanera Cylinda de Arne Jacobsen para Stelton, de 2,5 litros, en acero inoxidable. Es una pieza perfecta para entender por qué este diseño se sigue considerando un clásico: nada sobra, nada llama la atención por sí solo, y aun así resulta reconocible al instante. Tenerla en casa, ya sea para usarla en una cena de verano o como objeto decorativo en una estantería, es tener un trocito de historia del diseño escandinavo a tu alcance. Te invito a que hagas clic para ver la cubitera Cylinda en la tienda de Vintage&Chic. ¡Salud!

Más info sobre esta colección en la web oficial de Arne Jacobsen aquí
