

A veces pienso que, decorativamente hablando, he nacido en la época equivocada. Y cuando veo fotos como ésta, sacada en 1931 1929 en el estudio de Tamara de Lempicka, me reafirmo aún más en esa tonta idea.
Editado: el arquitecto que firma esta maravilla es al parecer, el francés Robert Mallet-Stevens