


Espaciosos como para meter dentro un sofá, un puf gigantesco, tus cuadros favoritos o incluso un tocador y varias sillas. Si añoras -como yo- tener un sitio así en casa para darte un relajante baño de burbujas con música chill-out de fondo, velas por doquier y porqué no, una copa de cava entre las manos. ¡abre bien los ojos y sueña! Eso sí, me pido el de arriba, con esas maravillosas cortinas y el biombo tapizado en blanco y negro para protegerte de miradas furtivas. Divino.