
Más allá del indiscutible gusto del equipo del estudio de interiorismo OOAK en la selección de materiales, todos ellos naturales, como el latón, la madera de roble, el lino o la cerámica mate o esmaltada, lo que me fascina de este baño de aires elegantes es que, tras una reforma integral en la que todo es nuevo, han conseguido crear un espacio que evoca pasado, pátina y carácter, pero sobre todo que parece haber multiplicado su superficie por dos. Si quieres comprobarlo aquí tienes el antes. Fascinante ¿verdad?






Fotos: Jenna Peffley