Una vivienda de nueva construcción, pensada para llenarse de familia, donde una mecedora Stickley antigua le da todo el contraste a la decoración.
Cómo limpiar cubiertos de plata y con baño de plata

Quizá a ti también te pase lo mismo y por eso estás aquí. Me gusta que los cubiertos de plata, ya sean de plata maciza o con un baño de este metal precioso luzcan como la ves en esta primera foto, limpios y relucientes. Desde hace ya un par de años he empezado a ofrecer en Vintage&Chic muchas cuberterías francesas antiguas y también algunos cubiertos suecos, ingleses, alemanes o italianos con baño de plata y algunas piezas, sobre todo cucharillas de café suecas en plata maciza. Son, calculo, casi 1000 los cubiertos que me ha tocado limpiar y poner al día en este tiempo. Así que de limpieza de cubiertos con baño de plata algo sé y hoy quería compartir cómo los limpio. Recuerda, hay mil fórmulas, pero esta es la mía.

La primera idea a tener en cuenta es que plata maciza y baño de plata se limpian igual. Lo que importa es lo de fuera y por fuera ambos tienen plata.
Y ahora vamos a valorar tipos de limpieza en función de tipos de suciedad.
LIMPIEZA RÁPIDA. Cuando están oscurecidos por toda la superficie, es decir, presentan una oxidación homogénea por simple contacto con el aire, lo que suele suceder después de no usarlos un tiempo y no estar debidamente protegidos, dejarlos relucientes lleva 5 minutos. Palabra. A continuación te explico cómo.

Coge una gran fuente de horno de cristal o cerámica y coloca un trozo de papel de aluminio del tamaño de la fuente, cubriendo el fondo y los bordes interiores. Importante: el plateado más intenso debe mirar hacia arriba. Pon agua a hervir y coloca cucharas, tenedores, cucharillas en la base (OJO, NUNCA PONGAS LOS CUCHILLOS EN AGUA HIRVIENDO PORQUE DESMONTARÁS LOS MANGOS!). Cúbrelos con ese agua muy caliente y espolvorea una buena cantidad de bicarbonato, 3/4 cucharadas o más, sobre ellos. Yo además añado un chorro de vinagre blanco o de limpieza. Verás como el agua empieza a burbujear. Suelo esperar unos minutos mientras veo cómo las manchas se van «evaporando». Cuando ya están listos, y ves que esas manchas oscuras ya no están, los aclaras con agua normal y listo. Sin frotar. La plata lucirá estupenda. Sécalos con un trapo de algodón y listo para usar. Mejor no los dejen secar al aire para que no queden marcas de gotas y si no vas a usarlos en un tiempo guárdalos en fundas de tela o en sus estuches originales.
Es IMPORTANTE tener en cuenta estas ideas para conservar bien la plata después de usarlos. Nunca lavavajillas. Nunca estropajo (rayaría la plata). Nunca lana de acero (la plata perdería su reflejo «espejo». Solo esponja y jabón de fregar platos. Jamás cuchillos en agua hirviendo. Secado rápido.

Tus tataranietos, tatarasobrinos o tataraloquesea te recordarán con cariño cuando usen esos mismos cubiertos.
LIMPIEZA MÁS CAÑERA. En el taller me enfrento a otro tipo de suciedades mucho más resistentes. Hay cubiertos que directamente no se sabe si son plata, latón o acero cuando los encuentro, tal es la cantidad de suciedad que tienen encima. Merde de verdad. Si te toca enfrentarte a cuberterías muy sucias o que han sido limpiadas con productos que han dejado residuos que no se van con el baño anterior –horreur!!-, similar a la foto que verás encima, ahí sí que toca limpiar con calma, pieza a pieza. Bueno, va en gustos. Hay quien prefiere esos sombreados en los relieves, pero como te decía antes a mí la plata me gusta limpia y reluciente. Pero a veces esos residuos que parecen sombreados son tan pertinaces que no hay forma de retirarlos con limpiezas «normales».

Empiezo con el mismo proceso de agua hirviendo (salvo cuchillos!!) y ahí, cubierto a cubiertos voy limpiando huecos y recovecos con la ayuda de palillos de madera, un cepillo de dientes y algún producto específico para la limpieza de plata. Hay muchos en el mercado. Yo he usado al menos 5 ó 6 y de momento me quedo con Tarni Shield. Te dejo un enlace a Amazon por si no lo encuentras en tu tienda de confianza. A mi me va de lujo y por eso te lo recomiendo. Es un proceso agua caliente-tarni shied-agua caliente, que pueden llevar hasta tres pasadas. Es decir, 15/20 minuto por cubierto como mínimo. Imagina cuberterías de 100 piezas… Los cuchillos llevan el mismo proceso pero el agua, en lugar de hirviendo la uso caliente «del grifo» para proteger bien las uniones de mango y lama.

Lo sé, a veces me complico la vida innecesariamente, pero no puedo evitarlo. La plata me gusta reluciente y la diferencia de calidad salta a la vista :)

Una última cosa. A veces los cubiertos se ven limpios pero la plata no está pulida, como si fuera un espejo, sino que ofrecen un brillo mate. Si no te gustan así, toca llevar los cubiertos a pulir de forma profesional. Quizá que les hagan un nuevo baño de plata. Hay orfebres y firmas internacionales de prestigio, aún en activo, como Ercuis o Christofle que ofrecen el servicio de replateado de sus cubiertos. Y posiblemente tu joyero sepa indicarte mejor cómo hacer que recuperen el brillo perdido.
Espero que este truco te sirva y lo pongas en práctica. Si es así, me encantará leerte en comentarios.
Y por supuesto, esta limpieza es válida para anillos, pendientes, pulseras o otras piezas de plata que tengas por casa.
Te invito a descubrir la colección de cuberterías antiguas con baño de plata de Vintage&Chic.


