Me fascina el aire decadente de esta cocina llena de muebles y objetos rescatados de anticuarios y mercadillos que, en conjunto, aportan todo su encanto y crean una atmósfera de lo más acogedora. Así que no me extrañó nada saber que pertenece al interiorista francés Richard Goullet, un apasionado de los rastros y de los objetos con pátina.
Nicolas Mathéus via Coté Sud España

