Pues sí, unas cuantas sorpresas -gratas todas ellas- me ha ido dando el Bazar en el poco tiempo que lleva en marcha. Y algunas de las mejores vienen en forma de imágenes; las de los hogares donde ahora disfrutan de su nueva vida los objetos que van saliendo de sus estanterías imaginarias. Desde el maravilloso rincón en casa de Elena (León) que ahora ilumina la pequeña lamparita de bronce, o el juego de candelabros que preside el amplio salón-comedor con algunos toques románticos de Ana (mi vecina), hasta las sillas en vichy que se han ido a disfrutar de las mejores vistas de la ría de El Ferrol desde casa de María. Unas afortunadas ¿habéis visto el baño?
Casa de María. El Ferrol.






