Editado en setiembre de 2015: este contenido es de julio de 2009. 6 años más tarde, la litera Kura y los colchones han resistido perfectamente el paso del tiempo. Editado de nuevo en agosto de 2026. 18 años más tarde, esta cama sigue en el catálogo de Ikea
Siempre me han gustado las literas. Quizá sea porque de pequeña yo nunca las he tenido en mi habitación.
Así que cuando quitamos la cuna de Adriana, y heredó la cama de su hermano, nos decidimos por la cama Kura de Ikea para Gael, porque era perfecta por varios motivos: barata, ahorra-espacio (dos camas en el sitio de una, lo que resultaba perfecto para pequeños invitados) y sobre todo, DIVERTIDA!!!. De pequeña hacía iglús con el colchón y el caso es que ese dosel tan mágico me trae a la memoria esa idea y además nos pareció la mejor solución para que Gael no se cayera de la litera – la aconsejan a partir de los 5 años- y siempre tuviera el cielo y las estrellas al alcance de su mano.
En realidad la cama Kura no está pensada para ser una litera, sino una cama con dos posiciones: con el colchón arriba, como en las fotos, o abajo. Pero lo que hicimos fue comprar dos buenos colchones en Ikea, bien gorditos, ya que el inferior no lleva somier, sino que va colocado directamente en el suelo y así utilizar la nueva cama inferior bien para visitas esporádicas o, tratándose de niños pequeños como Adriana, para dormir de forma habitual. Puedo deciros que yo he dormido una noche entera en ella para ver si realmente se podía usar así y, sinceramente, he estado en hoteles de varias estrellas con camas muuuucho peores. Y si quien duerme pesa 2o ó 30 kilos ¡el paraíso! Este verano queremos darle una vuelta a este dormitorio y hacerlo más tipo «estudio» y la habitación de Adriana pasará a ser casi exclusivamente para jugar. Ya os iré contando qué tal los cambios.

Mesa y sillas de Ikea, que me parecen perfectas hasta los ¿5 ó 6 años?.

La cama de Adriana con sus cojines y sus muñecos
Alfombra de Ikea y papel pintado de Harlequin
Otro imprescindible. La mini-biblioteca al alcance de su mano.
Y aquí va un hack fabuloso para rematar esta entrada: pintar el lateral azul con pintura tipo pizarra. Ale, más trabajo pendiente. via Ohdeedoh
Fotos Vintage & Chic





