Ya sé que esto más que un recibidor parece una sala de baile por sus dimensiones, pero el concepto es el concepto. Me fascina el contraste de las rústicas (y frías) paredes de piedra con la delicadeza de ese banco pintado de blanco, la calidez de esa preciosa alfombra y por último, la colección de sombreros de paja.
via: Nuevo Estilo

