Seguro que much@s estaréis disfrutando de vuestras merecidíiiisimas vacaciones de Semana Santa en algún destino de vacaciones, un@s repanchingad@s en una tumbona disponiéndoos para un frenético día de daiquiris, playa, musiquita y más daiquiris, y otros quizá preparándoos para una larga jornada de pateadas interminables y descubrimientos más que interesantes.

También estoy segura de que muchos os habréis quedado en casa por decisión propia o ajena. Pues bien, esta entrada va dedicada especialmente a todos nosotros, los del segundo párrafo.
Ahora que ya sólo estamos por aquí a los que al menos nos queda soñar despiertos, os invito a que juguéis conmigo a mirar con detalle cada una de estas fotos unos segundos y luego hagáis el ejercicio, con los ojos ya cerrados, de imaginaros que estáis en esa casa de Montecito…
disfrutando de una ducha al aire libre en el jardín, descalzo sobre la madera y rodeado de vegetación.


acostado en esa cama con la luz del sol que entra por el techo despertándote dulcemente por la mañana
que estás tomando el aire a la entrada de casa

o tumbado confortablemente entre cojines mientras piensas… ¿pero de verdad toca ya despertarse???
via M Design LA

