Lo sé. Estoy haciendo trampa al publicar dos trabajos de una misma interiorista en la misma semana, pero no podía dejar escapar la ocasión de enseñaros esta casa tan femenina y tan coqueta. Y nada cursi. Un lienzo blanco con pinceladas de rosa palo y ¡azul!!. La idea del banco-zapatero de la entrada un acierto total. Echo en falta algún objeto vintage, desgastado o con marcas de vida entre tanta perfección, pero eso es casi lo de menos. Interiorismo de Samantha Pynn





