
Un piso neoyorkino poblado de obras de artistas tan conocidos como Francis Bacon, Jeff Koons o Andy Warhol, un vestidor lleno de chaneles, joyas vintage de Cartier -y compañía- y hasta un traje de torero de verdad, regalo de boda. El piso de una pareja de moda y de la high society local. Ella, Samantha Boardman Rosen, psiquiatra y de muy buena familia y él Aby Rosen, un hombre de negocios vinculado al mundo inmobiliario donde, aunque pueda parecer mentira, viven también sus hijos de corta edad.
via Vogue.com

