Alemán, del 63 y un absoluto perfeccionista. Sebastian Krüger es quien firma todas estas obras. Sus retratos me parecen fascinantes, sobre todo cuando huyen del hiperrealismo y se aproximan a la caricatura y la fantasía. Sí, sí, el de Marlon Brando, por más que cueste creerlo, es un acrílico sobre lienzo de 180 * 160 cms que, lógicamente, ya tiene dueño.







