Recuerdo como si hubiera sido ayer, y ya ha pasado más de un año, mi forma compulsiva de ver, de devorar, las cuatro primeras temporadas de Mad Men. La fascinación que me produjo -que aún me produce- no solo el personaje de Don Draper, sino también los decorados, la banda sonora, los diálogos, el vestuario, en una palabra TODO lo que rodea esta serie de culto. Vale, lo admito: Don Draper, Don Draper y Don Draper.
El caso es que hoy, buscando otras cosas por internet para una entrada de decoración y de forma accidental, me he cruzado con uno de esos blogs imprescindibles, Whorange, que me ha hecho preguntarme dos cosas: 1. ¿cómo es posible que no lo hubiera descubierto antes? y 2. ¿cómo es posible también que aún no haya visto, leído, oído nada sobre la nueva vida de Don Draper, sus andanzas, su nuevo apartamento y su vida destilada en humo, alcohol y publicidad? Así que me he ido volando a Youtube y saltando de link en link hasta que he me enterado de varias cosas de la nueva temporada.








