
Hoy me llena de orgullo y satisfacción presentaros uno de los edificios más bonitos de mi tierra, Asturias, el majestuoso, imponente y no suficientemente conocido Monasterio de San Juan Bautista en Corias, Cangas de Narcea, el «Escorial asturiano» convertido desde hace un año en Parador y para ello bellamente revestido y transformado por cuatro interioristas de prestigio: Luis Galliussi, Pepe Leal, Erico Navazo y Ricardo de la Torre. Una cosa que me ha gustado del proyecto es que, dado el escaso presupuesto con el que contaban, utilizaron muchas piezas del fondo de Paradores y completaron sus espacios con una amplia selección de artesanía local, de esa única, asequible y que realmente tiene un valor incalculable, como todo aquello hecho con cariño por manos entrenadas siguiendo la historia y tradición.
Fijaos en los maravillosos rosetones de hilo de la tercera foto o muchas de los pies de lámpara de cerámica. También he visto por ahí algún par de madreñes. Esos detalles que te hacen sentir en Asturias, pero sin tópicos. Las fotos son de Belén Imaz para AD España
Un par de enlaces para conocer un poco más de la historia del Monasterio de Corias y brevemente sobre el largo proceso de rehabilitación.










