
Quizá porque ya tenemos un «teen» en casa; quizá porque yo misma tengo unas ganas locas de meterle mano al dormitorio de Gael, aunque a él de momento no parecen molestarte los estampados coloristas que lo pueblan; seguro que porque mi gusto ha evolucionado un montón a base de cruzarme con propuestas sencillas y atractivas a la vez como estos dos dormitorios creados por la firma de interiorismo barcelonesa DrömLiving, el caso es que me apetece ya ponerme a pintar paredes en blanco, cambiar muebles y alfombras y dar un nuevo aire a su habitación y estas dos están llenas de buenas ideas. La primera, con toques industriales me parece un ejemplo claro de que la carencia de espacio o de luz natural no es obstáculo para crear un espacio confortable, bonito y funcional y la segunda me ha conquistado por su sencillez.



Y ahora unas cuantas propuestas para conseguir el look.
