Una vivienda de nueva construcción, pensada para llenarse de familia, donde una mecedora Stickley antigua le da todo el contraste a la decoración.
Un dormitorio para dos. O de unas camas rojas con dosel

Y de repente aparece este dormitorio para dos y me arranca una sonrisa. Hay gente que tiene un talento especial para mezclar con acierto colores y estampados, para hacer cosas genuinas y originales (¿te has fijado en la tela blanca de los estores?), para crear belleza donde otros crean caos. Desde las camas con ese dosel al techo, las sillas antiguas pintadas o la mesa camilla actualizada. Bueno y las puertas florales. Inspiración en vena.









Fotos: Anastassios Mentis · Interiorismo: Anthony Baratta

