Según los arquitectos que ejecutaron la reforma, este complejo agrícola y ganadero de finales del s. XIX en el Parque Nacional Dartmoor, a una hora en coche de Plymouth, suroeste de Inglaterra, estuvo abandonado durante muchos años hasta que sus nuevos propietarios descubrieron todo su potencial. El cambio es sin duda radical visto desde el interior de cada una de las dos plantas de los edificios, y también en algunas fachadas, sobre todo aquellas que han sustituido el cristal y la madera de roble por la piedra, pero el exterior conserva todo el encanto de una casa de campo. Si de día es bonita, de noche es espectacular
Richard Downer Photography. Arquitectura : Van Ellen Sheryn via Freshome



















