Dice la interiorista que el objetivo de este proyecto decorativo era respetar todo el carácter de esta casa con solera -la última reforma había tenido lugar allá por los años 50– y adaptarla al trajín de una familia con 3 niños pequeños recién llegada de Nueva York y que diera cabida a su colección de arte africano y de alguna forma mostrara su gusto por la decoración de aires étnicos y tribales. Esto se ha conseguido con mucha mezcla de materiales y estilos, con unos espacios amplios y nada recargados y aprovechando al máximo la luz y las vistas al océano y al Golden Gate, con ventanas que parecen marcos. Interiorismo de Regan Baker Design.









