En este apartamento de poco más de 40m2 en Barcelona destinado a uso turístico se apostó por dotarlo de una personalidad única, esa que sólo la recuperación de sus bóvedas y paredes de ladrillo visto podrían aportarle. El suelo hidráulico hubo de ser reemplazado, pero puertas y ventanas de madera fueron tratadas para recuperar su lustre. El resultado de esta transformación es una vivienda que rebosa encanto y que habla del mediterráneo…

Fotos: Sandra Rojo · Interiorismo: Coblonal Interiorismo
