Blanco y negro, una lámpara escultural sobre la gran mesa del office/comedor, madera pintada o en su estado natural, líneas depuradas y una vitrina para exponer las vajillas más preciadas. Solo me falta un toque antiguo, como una vajilla de porcelana de herencia familiar tras esos cristales, y le doy un sobresaliente. Así me resulta un pelín de revista. Perfecta, sí. Quizá demasiado :)

Fotos: Felix Forest · Interiorismo: Arent Pyke
