
Haussmaniano en su versión más minimalista y casi monocromática. El blanco y el negro alternan su protagonismo en este gran apartamento parisino. En el pasillo gana el negro; en la cocina/salón, el blanco; en el comedor y otras piezas comparten espacio con elegancia y una estudiada sencillez… pero nada está dejado al azar. Todo respira armonía, estilo, lujo comedido. Y sí, esto de aquí debajo es la cocina. Y sí, estoy contigo, esta no es una cocina pensada para cocinar a diario… ni falta que le hace :).



















Fotos: BCDF Studio · Interiorismo: Audrey & Gabrielle