
En un loft de 1925 diseñado por Paul Garofalo y completamente reformado para convertirse en un hogar familiar, o de una joya art decó de 180m2 y gusto exquisito. El volumen de este espacio principal es una auténtica maravilla, pero lo de las estanterías de obra del rellano, llenas de libros, con ese pasillo alfombrado de estampado que recuerda al animal print y bañado de la luz que atraviesa las ventanas del techo es lo mejor de todo para mi.














Fotos: Romain Ricard · Interiorismo: Sarah Lavoine Studio