
Un ejemplo maravilloso de cómo, con unos sencillos toques de color, como es el caso de estas lámparas de techo que se descuelgan a distintas alturas sobre la isla de esta cocina, puedes crear un punto focal en una estancia. De una cocina blanca y «fría» a un espacio mucho más acogedor ¿verdad?. Lo mismo sucede en los tres baños, con toques en azul, rosa y verde. Mi estancia preferida, ese pequeño aseo forrado con el papel Arty de Pierre Frey. Todo un clásico ya ¿verdad?













Dylan James Photography · Estilismo: Simone Haag · Interiorismo: Eat Bathe Live