Vais a perdonarme el exceso de coquetería, pero es que al mediodía fui a la pelu, aproveché a hacerme la manicura y a pintarme las uñas de un intenso color rojo. Ahora mismo, tan solo 5 horas más tarde y después de haberme puesto a trabajar un poco -disolvente, aguarrás y pinturas mediante- ya sólo me queda esta foto para acordarme de cómo eran.
