Además de su evidente utilidad, las escaleras de caracol cumplen una segunda función no menos importante: la meramente estética. Y es que no sé porqué, pero una escalera de caracol se convierte en centro de atracción de todas las miradas allá donde esté situada.

Esta concretamente está en Portugal, en un edificio público usado como biblioteca y de ahí las estanterías que recorren su pared exterior

Situada en el centro de una gran pieza, a modo de elemento divisorio entre cocina y zona de comedor. No puede gustarme más.
Una foto que me ha encantado.
Y otra que me ha hecho pensar.
Aunque si hay una escalera de caracol que me parece la reina de todas ellas es la impresionante escalera doble del Castillo de Chambord, en el corazón del valle del Loira, diseñada por Leonardo da Vinci. Una escalera de doble espiral cuyos caminos no se cruzan en ningún momento de una belleza e ingenio difícilmente igualables. Y que he tenido el privilegio de ver en directo.
1. via Elle Interior, 2. via Apartment Therapy 3. via DigsDigs 4. 5. 6. via Be Interior Decorator 8. via Ffffound 7. via Pichaus


