Empiezo por uno de los espacios que más me gustó del viaje: el monumento a la memoria, con sus bloques de hormigón de distintas alturas y su suelo formando ondas, lo que da una sensación de mareo o confusión difícil de describir. Justo debajo está el Museo del Holocausto. Un espacio de recogimiento y paz pese a estar a dos pasos de la multitudinaria puerta de Brandenburgo y del Reichstag. Un bosque de hormigón realmente especial.
Ja, ja, aquí estamos dos de las excursionistas: Merce y yo. Una foto rapidita tomada desde abajo para evitar que salieran las hordas de turistas como nosotras, y a seguir nuestro camino. Y ya os dejo con un mix de fotos de lo más variado, como la ciudad misma.Una instalación a las puertas de un museo.
A la derecha, vista de la Postdamer Platz; a la izquierda, un muro de ladrillo en Prenzlauer Berg.

La fachada del lujoso hotel Kempisky en la Ku’damm, con una terraza muy parisina donde ver y dejarse ver.
Y cerramos con un Prost! y un ¡hasta pronto, Berlin!!.
Fotos Vintage & Chic






