
Me hace gracia esta idea de prescindir de las sillas y sustituirlas por bancos corridos. Dan un toque campestre, más informal y ¡hasta festivo!. Claro que hay opciones para todos los gustos, hasta una de lo más elegante…. La verdad es que yo nunca renunciaría a unas buenas sillas, pero me parecen la solución perfecta para una terraza o jardín.



