¿Y cuál es su historia? te estarás preguntando. Pues esta fue en su día la casa, ni más ni menos, que de la bailarina, actriz y cantante estadounidense Josephine Baker. Seguro que ahora entiendes porqué me sentí atraída por ella desde el primer momento, más allá de por su amplitud y su gran terraza en el corazón del parisino distrito 20, que de por sí no está nada mal. En 2010 el arquitecto François Pélegrin y su mujer la compraron con la idea de renovarla completamente y hacer de ella un hogar de bajo consumo energético. Para la decoración se decantaron por el blanco y el negro, dándole un aire nórdico que le sienta de maravilla y aprovechando al máximo la altura disponible con ese altillo -por su gran tamaño, más bien segunda planta- donde se ubican el dormitorio principal, el vestidor y el baño y al que se accede por esa preciosa escalera de caracol. Como siempre, todos los detalles en el enlace inferior.
Frédéric-Léon Ducout via Maison Creative






