Fue en la edición mexicana de la revista Architectural Digest donde me dí de bruces con tanta luz y tanta belleza. Allí cuentan de la amistad del marido de Cindy Crawford, Rande Gerber y de mi admirado George Clooney, de sus viajes de placer desde hace dos décadas al extremo sur de la península de Baja California, en México, y más concretamente a la zona de Los Cabos, de su sueño de hacerse algún día una casa de vacaciones para todos y su decisión final de hacer dos casas gemelas con zonas comunes a la que llamaron «Casamigos«. De sólo imaginarme las puestas de sol mirando al Pacífico y saboreando su tequila de cosecha propia mientras suena de fondo una música suave y las risas de la buena compañía, sé que esa también podría ser mi casa de vacaciones perfecta, con y sin Clooney. Las fotos son de Björn Wallander.








