Fíjate bien. Estoy casi segura de que nunca has visto la rejilla en un lugar tan inesperado como forrado el techo de un gran salón. Pues así está, como contrapunto o reflejo de la alfombra de fibras naturales que tapiza el suelo y que tanta calidez aportan a este espacio de aires veraniegos, con ese banco con cojines, la butaca y los muebles de madera clara. Una gran casa con al menos 4 dormitorios que comparten cabeceros tapizados y con un jardín de ensueño. Y ya verás la sala de billar, ya…
Fotos + Interiorismo: Lisa Burdus


















