
Esta cocina no puede ser más sencilla y sin embargo no puede resultar más atractiva… En lugar de isla central, una gran mesa Tulip ovalada combinada con unas sillas de madera oscura sobre una alfombra de fibras naturales y bajo un gran lámpara dorada y todo cambia; de cocina «para cocinar» a espacio multiusos para comer, trabajar, pensar, leer, crear… Es una gran casa de varios pisos y hay mucho más que admirar más allá de este espacio blanco y luimoso, pero si me dan a elegir, me quedo con la cocina.















Fotos: Chris Wakefield · Interiorismo: Sean Symington