
Me gustó por sus techos negros, por la modernidad no reñida con un toque tradicional, por su arquitectura tan singular y porque me parece un perfecto refugio para pasar buenas temporadas en plena naturaleza, pero me he quedado boquiabierta al descubrir que esta casa tiene su propia cuenta en instagram, con casi 40.000 seguidores, gente que ve su evolución según la luz del día y de cada estación y que disfruta, seguro que tanto como yo, de ver cada rincón de estos 200m2.












Fotos: Jonas Lundberg via Hus o Hem