
Me he quedado pegada a esta foto, a este papel pintado que imita a un kilim multicolor, a ese lavabo de piedra natural con la grifería de porcelana y latón de aires antiguos y a la madera lavada de ese espejo rectangular tan sencillo como atractivo. El resto de esta gran casa de campo en Talavera es una ampliación de esta apuesta por la calidez, los materiales naturales, el rústico más actual donde convive nuevo y viejo, arriesgando con las dosis justas y exactas. Una casa perfecta. Fotos: via Belén Ferrándiz.


















