Una de las primeras cosas que hago cuando voy a publicar un nuevo post es asegurarme que no he escrito ya antes del mismo tema. Son miles de posts y más de 18 años publicando sin parar. De la interiorista, diseñadora, celebridad televisiva en Reino Unido conocida como «la reina del color», Sophie Robinson, no […]
Porcelana de Limoges: historia, marcas y el porqué de su éxito
Durante siglos, Europa vivió obsesionada con un secreto que venía de Oriente. Los barcos de las Compañías de las Indias desembarcaban en los puertos europeos cargados de una sustancia blanca, sonora y traslúcida que parecía desafiar las leyes de la naturaleza: la porcelana china. Los reyes y la aristocracia del Viejo Continente pagaban fortunas en oro por estas piezas, a las que llamaban «oro blanco», mientras los químicos y alquimistas europeos fracasaban una y otra vez intentando descifrar su fórmula.

El misterio no era solo estético. A diferencia de la rústica loza europea, esta porcelana era capaz de resistir cambios bruscos de temperatura sin quebrarse y era tan fina que dejaba pasar la luz. El secreto, guardado celosamente por los artesanos chinos, residía en un mineral específico que no se encontraba —o eso creían— en suelo europeo: el caolín.




