La más bonita -intuyo, ya que no hay fotos de la tienda completa y acabada- pero sin duda, también la más mágica, aunque sólo sea porque esta joya está en Marraquesh, en los jardines del hotel con encanto Peacock Pavilions. El diseño ha corrido a cargo de la siempre increíble Maryam y de su marido, arquitecto de profesión y la han pintado usando plantillas (stencils) un grupo de mujeres venidas expresamente desde Estados Unidos para la ocasión. Algún día me encantaría acercarme hasta allí para verla en vivo y en directo. Y como Maryam explica que los dibujos están dentro de la tienda y protegidos por otra capa de tela exterior seguro que aguantarán impecables hasta mi futura visita.



