Hay que tener un talento muy especial para combinar el azul aguamarina, el naranja y el marrón chocolate en un salón-comedor y no morir en el intento… El interiorista norteamericano David Jiménez lo tiene claro y así consigue crear estos ambientes tan sofisticados, que parecen sacados del Hollywood más glamuroso y vintage. ¡Qué maravilla!






